sábado, 15 de noviembre de 2008

Una vida sin Martín

Cielos grises de tristeza, dioses indiferentes y el abismo que deja esta ausencia.

Un mundo que no se detiene a pensar, cuanta perdida, cuanto dolor, cuanto amor y en mis manos toda esta nada y en mi alma tus recuerdos que algo de mi iluminan.

Este abrazo que no existe, esta última despedida, todas esta resignación...

Malvenidas sean personas del cielo, no se lleven lo que es nuestro!

Paz en el cielo y en la tierra toda esta realidad, tan amarga y tan difícil de aceptar. Cuantas cosas que no fueron, tanta vida y tan poco tiempo para vivirla, cuanto sabor a poco.

Partes nuestras muriendo, partes nuestras naciendo, almas en agonías y la brutal despedida.

Cielos grises de tristeza, dioses indiferentes y el abismo que deja esta ausencia, una vida sin Martín.

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